El Rojo entró dormido y lo pagó caro. En los primeros minutos el "Religioso" se hizo de la posesión. A los 15, Nicolás Targhetta perdió la pelota en mitad de cancha y, de contra, Rodrigo Díaz no perdonó. Poco después, el mismo Díaz concretó un desborde de Carabajal por la izquierda y puso el 2-0.
La expulsión tempranera de Lucas Druetta presagiaba lo que sería el encuentro. Sin embargo el golazo de tiro libre de Ezequiel Guzmán le dio vida al equipo del "Beto" Bordolini, pero el árbitro obvió un penal cometido a Targhetta antes del descanso, y no dudo en la mano dentro del área de Franco Jordan -fue casual- en el inicio del complemento; Federico Cepeda cambió el penal por gol y a otra cosa.
Más tarde, otra vez Rodrigo Díaz aprovechó un mal cierre defensivo y, ante la demora en la salida de Milton Acosta, selló el definitivo 4-1.
Independiente perdió porque no hizo nada de lo que había hecho la fecha pasada, pero deberá olvidarse rápido y afrontar los próximos dos encuentros en condición de visitante, ante Deportivo Alberdi y Banfield.