Soñar no cuesta nada. Esa debería ser, de aquí en adelante, la frase de cabecera de un equipo que se hace fuerte ante la adversidad: Independiente de Playas de Oro. El "Rojo" le ganó 2-1 a Bella Vista en "el Pocito" y empieza a mirar con otros ojos la tabla de posiciones.
En el transcurso del encuentro fue todo muy parejo. Algunas veces dominaba el "Albiverde", en otras oportunidades el "Rojo" y otros ratos se prestaron la pelota, sobre todo en el complemento.
Pero Independiente golpeó primero: cuando promediaba el primer tiempo, el arquero Barbosa dejó un rebote corto dentro del área para que Tarik Camaño la empuje de cabeza a un palo. El 1-0 y la hazaña comenzaba a forjarse. Pero a los 44 minutos Carlos Manzanelli la encontró adentro del área y la puso en un ángulo. El empate llegó en el momento que más duelen los goles.
El segundo tiempo encontraría un cotejo sin tantas ocasiones netas, pero con mayor intensidad. Cuando el partido se moría en un empate, Lucas Oliva agarró la pelota frente al área, a escasos metros de la medialuna. Miró el arco, vio el espacio y sacó un remate categórico para colgarla del ángulo superior izquierdo. La red se infló, como la garganta de los hinchas que se llegaron desde Playas de Oro, para gritar el gol -golazo- de la victoria. Anecdótica fue su expulsión, por doble amarilla tras sacarse la camiseta, que no opacó el resultado final.
Con este resultado Independiente mete su segunda victoria al hilo y suma 25 unidades, afianzándose entre los primeros 8. En la próxima fecha recibirá en "La Frontera" a Calera Central, el rival clave a vencer si quiere acabar primero en esta fase regular. Paso a paso, Playas de Oro se llena de ilusiones rojas.