Otra más, para seguir soñando. Independiente de Playas de Oro le ganó 3-0 a El Carmen de Montecristo y se quedó con tres puntos vitales en la recta final del campeonato. Las finales eran siete, ya jugó seis y ganó cuatro.
De nada sirve hacer un análisis fino de un partido en donde las diferencias fueron tan gruesas entre un equipo y otro. Independiente intentó poner la pelota en el piso, jugar y generar peligro con jugadores más veloces en ataque.
La clave del partido estuvo en la sociedad entre Tarik Camaño, Lucio Gallardo y Ramiro Cáceres, los más veloces que se hicieron cargo de las acciones. Y si de ponerse el equipo al hombro hablamos, la labor de Lucas Oliva le hizo ganarse la ovación de todo el pueblo rojo.
Y fue el propio Camaño quien, a los 11 minutos, conectó un centro de cabeza para abrir el marcador. Pudo seguir estirando la diferencia en el primer tiempo, pero falló de cara al arco rival. La contundencia sí llegó en el complemento: a los 8 minutos Cáceres filtró un pase para Gallardo, que definió sl segundo palo con gran categoría. 2-0.
El encuentro se moría, pero el "Rojo" quería liquidarlo. Allí apareció Franco Ávila, que recibió la habilitación de Cáceres, para hacer pasar de largo a un defensor y sentenciar con total frialdad dentro de "la 18".
Independiente ganó, goleó, gustó y sueña con sellar su clasificación ante Defensores Juveniles, el próximo sábado en un encuentro durísimo por el cierre de la fase regular.