Eran las 10 de la mañana y el sol estaba más radiante y sofocante que nunca, sin una nube que tape el cielo de Villa Carlos Paz. En barrio La Cuesta, al pie de la montaña, se escuchaba música de fondo. Provenía de la cancha de Atlético Carlos Paz.
En el Hermanos Pallaro estaban ellos, los jugadores del plantel de Primera División del "Azzurro". Algunos con musculosa, otros sin nada en el torso, con pinceles o rodillos en la mano y un tarro de pintura azul al lado.
Algunos arrancaban las malezas del pasto que crecieron en una de las esquinas del estadio, unos cargaban una carretilla y otros bajaban al túnel con lijas y rodillos para dejar todo reluciente.
Adrián Ferreyra cargaba una bolsa, ayudando a los que limpiaban, "Pichi" Trossero sacaba fotos y también se le animaba a la brocha y hasta Carlos Marguetti, dirigente del club, ayudó a la hora de pintar.
Atlético se prepara no sólo desde lo físico ni lo futbolístico, también trabaja desde lo grupal para llegar más unidos que nunca al Federal C y, de paso, con su estadio a la altura de un equipo que quiere seguir haciendo historia.