Que nadie los pare. El año pasado una noticia repercutió fuerte en el mundo de Independiente de Playas de Oro: la decisión de la Liga Cordobesa de Fútbol que le impedía ascender -aún en caso de alcanzar el mérito deportivo-, por la falta de infraestructura en su estadio. A cuatro fechas para el final del campeonato fue un golpe duro, pero que sirvió para sacar a flote las inmediatas ganas de seguir creciendo.
Pocos meses después, la "Frontera" luce diferente. Los cambios son evidentes y avanzan cada vez más rápido. Tribunas, sanitarios y el emparejamiento del terreno colindante a la cancha para la elaboración de un predio que posibilite más espacios de entrenamiento. La gestión que preside Víctor Invernisi puso sus manos a la obra para reafirmar las ganas de ser de Primera.
No quedan dudas que ahora nada se podrá interponer en el sueño de un club que hace años viene luchando para conseguirlo. Se acabaron las excusas de terceros para impedirle crecer. Sólo queda que el "Rojo", una vez con el "Beto" Bordolini a cargo del primer equipo, logre hacer una buena temporada como el año pasado o mejor. Falta poco para el 11 de marzo e Independiente ya renovó su ilusión.
Foto: Víctor Robledo.