Llegó la hora del básquetbol en la sección especial de cada semana. Es el turno del "Cortita y al pie" de Cristian Cardo, jugador de Sportivo Bolívar.
En la tele miro... "más que nada deportes, películas y últimamente muchas series".
En mis tiempos libres me gusta... "estar con mi familia, con amigos, mirar una película o descansar".
La música que suena en mi tablet... "es más que nada rock nacional. Los Redondos, La Vela Puerca, Las pastillas del abuelo".
Cuando era chico me gustaba... "mucho ir a entrenar y quedarme horas en el club".
Mi ídolo es... "Emanuel Ginóbili, lejos".
En mi grupo de amigos soy... "el más alto".
Mi sueño es... "poder formar una familia y vivir del básquet".
Me molesta... "discutir por cosas simples".
Me gusta... "que me regalen cosas".
Mi comida favorita... "las milanesas con huevo frito".
Cristian Cardo nació el 17 de enero de 1999, en Villa Carlos Paz. Su vida deportiva giró siempre en torno a una sola disciplina: el básquet. A los 6 años comenzó a entrenar y, a los 11, ya competía jugando algunos partidos para la U13.
"El básquet siempre ocupó un gran espacio en mi vida y va a seguir siendo así. Bolívar es mi segunda casa y mi otra familia", confiesa Cristian en cuanto al deporte y el club que lo enamoraron desde chico.
Los últimos dos años estuvieron llenos de éxitos en la carrera de Cristian. En 2015 clasificó al Nacional de Clubes con la U17 de Bolívar y disputó el Panamericano -pre mundial- con la Selección Argentina. Luego pasó cuatro meses por San Lorenzo para disputar la Liga Desarrollo y formar parte del plantel azulgrana en la categoría de juveniles más alta del país.
Este año subió la vara. Disputó el Mundial U17 en España, representando una vez más a la Selección Argentina. Además, este año con Bolívar también se consagró campeón del Torneo Apertura de la Asociación Cordobesa de Básquetbol. Ahora esperan por el vencedor del Clausura para definir al campeón anual. Por todo eso, Cristian Cardo ya no es una promesa, es una realidad del deporte carlospacense.