“Si puedes imaginarlo, puedes lograrlo”, insistía Albert Einsten a principios del siglo XX, en la Universidad de Berna, Suiza, donde trabajaba como profesor, mientras pensaba y ajustaba detalles de una tal Teoría de la Relatividad.
Un siglo después, Octavio Quialvo tomó ese concepto y lo llevó a la práctica. El joven de 16 años fantaseó todas las noches con cómo iba a ser su primer try en la primera de su club, Carlos Paz RC.
Y este sábado lo consiguió. El “Octa”, como lo llaman en el club costero, tomó la guinda y corrió casi 70 metros esquivando a quien se le cruzara por el camino. Nadie lo pudo parar. Y cuando se percató que ya estaba en el in goal rival, con clase, la apoyó en el suelo. ¡Try!
“Es el try de mi vida”, afirma con seguridad Octavio que, a los 10 días de haber nacido, su mamá falleció por un problema cardíaco, y dos años más tarde, los médicos le diagnosticaron un problema de nacimiento en el talón de Aquiles que le impedía realizar deportes.
“Cuando apoyé la guinda sentí alegría, felicidad. Todo esto para mí es un sueño", cuenta Octavio.
“Cuando apoyé la guinda sentí alegría, felicidad. Todo esto para mí es un sueño”, cuenta el joven, mientras sus compañeros se acercan y le advierten que al último jugador de Córdoba Athletic que eludió vistió la camiseta de Los Pumas.
Octavio se crio prácticamente con sus tíos, aunque su papá siempre estuvo presente. A los cinco años le colocaron botox en el talón para intentar regenerar su pierna dañada. Cinco años más tarde, los médicos le permitieron realizar actividad física y, desde los 14, que milita en las inferiores del club carlospacense.
Hay cosas que parecen estar marcadas por el destino. Que de alguna u otra manera se tienen que concretar. Cómo la Teoría de la Relatividad de Einstein, o lo de la mamá de Octa, que inexplicablemente, pudo dar a luz diez días antes de partir; o la de Octavio, que ante todos los pronósticos, imaginó su try, y lo logró. El try de su vida.