“Fue una decisión que venía pensando hace tiempo, siempre fue un sueño para mí jugar al rugby de manera profesional. Se dio, y rápido decidí irme, no lo pensé mucho”, quien escribe es Marcos Nicola, desde su departamento en Seyne Sur Mer, una comuna de la ciudad francesa de Toulon, antes de ir a realizar el primer turno de entrenamiento en la Unión Sportive Seynoise Rugby.
El “Gordo” se formó en las divisiones menores de Carlos Paz RC, con 16 años debutó en primera y después pasó a La Tablada, donde se consagró como uno de los mejores pilares de la Unión Cordobesa de Rugby.
En septiembre pasado decidió probar suerte en el Viejo Continente. Y allá fue. Lo contrató la Unión Sportive Seynoise Rugby, equipo que milita actualmente en el Fédérale 1, la tercera división del rugby francés.
-¿Y cómo te está yendo?
Mucho mejor de lo que me esperaba. Jugué todos los partidos, la mayoría de titular como pilar derecho y también disputé algunos como pilar izquierdo, cosa q nunca había hecho. Me gusta y me divierto muchísimo en la cancha.
-Vivís del rugby, o al menos te pagan por hacerlo, ¿Se puede decir que es el sueño de cualquiera?
Si es cierto que vivo del rugby, algo en lo que mucho no me fijo, vine a cumplir un sueño y es el ser profesional, el dedicarte al 100% a lo que más te gusta y sin dudas es hermoso.
-¿Qué diferencias hay entre el rugby argentino y el francés?
El rugby es parecido, se intenta jugar mucho. La diferencia es que hay jugadores de todo el mundo jugando en los clubes franceses. Hay fijianos, samoanos, tonganos, sudafricanos, neozelandeses, argentinos, y eso hace que sea mucho más duro e intenso. Entrenar se entrena bastante, pero tampoco estamos tan lejos. La diferencia es que en Argentina uno trabaja, estudia y también juega al rugby. Acá tu cabeza solo piensa en rugby las 24 horas.
-¿El sentido de pertenencia con el club es igual que acá?
Quizás acá, en Francia, el club organiza muchos más eventos, tenemos casi todas las semanas una o dos reuniones con sponsor, cenas, presentaciones, nos vemos las caras muy seguido.
-¿Hay tercer tiempo?
Sí, pero muy diferente a lo que es en Argentina. Acá siempre es lo mismo, comemos todos parados, siempre fiambres y quesos, y después algunas cervezas, pero no es algo que se comparta como en Argentina, en donde es una especie de fiesta, comer todos un rico asado, sentados. Es muy diferente, pero no significa que sea feo, se disfruta de otra forma.
DEJAME CON EL RUGBY. El fuerte de Marcos Nicola nunca fue la lavandería. Menos lo iba a ser en Europa. “A semanas de que había llegado, me dieron el lavarropas nuevo, lo conecto, lavo la ropa, la cuelgo y me voy a cenar a la casa de mis amigos fijianos. Cuando regreso, veo que caía agua desde el edificio a la vereda, el pasillo inundado, los vecinos afuera, bomberos. Bueno, resulta que falló una manguera del lavarropas, se reventó y causó una inundación. Me quería morir, no sabía dónde meterme”, recuerda el pilar de 27 años.
-¿Seguís a Carlos Paz RC o le das más bolilla a La Tablada?
Los sigo a los dos por las diferentes internet, pero tengo una relación directa con los chicos de La Tablada, ya q tenemos grupos en whatsapp y siempre me entero de todas las novedades, los nuevos apodos y demás. Deseo que Carlos Paz RC tenga una buena temporada y que La Tablada tenga un gran Nacional de Clubes. Éste año tienen a un gran capitán como el "Colorado" Baistrochi.
-¿Creés en la suerte o pensás que todo esfuerzo tiene su recompensa?
Creo en las dos cosas, el esfuerzo es lo más importante, pero también juega el factor de la suerte.
-¿Cuál es tu idea? ¿Seguir allá?
Si, sin dudas me voy a quedar un tiempo más. Ya estoy arreglando el nuevo contrato, así que por lo menos un año más, seguro.
-¿Qué haces durante el día?
Lunes, martes, miércoles y viernes tenemos doble turno de entrenamiento, y los domingos jugamos. En los momentos libres, que son muchísimos (risas), generalmente me junto con mis amigos, los fijianos, vamos a Toulon, o sino a la playa, en verano. También estoy tomando clases de francés, así que a pesar de tener mucho tiempo al libre, trato de mantenerme ocupado aunque a veces sea necesario quedarse y ver un poco de tele.
-¿Se extraña?
Extrañar se extraña. Algunas veces más que otras. Lo que más se extraña es el asado (risas).
-¿Qué te dio y te quito el rugby?
Me dio las ganas de soñar en grande, de buscar objetivos, me dio amigos, familia y la oportunidad de conocer lugares. ¿Quitarme? Los asados, y eso es importante. (risas)